Inexplicablemente
Son tantas las interrogantes que nos llegan por asalto que aveces nublan nuestra razón y nos llenan de dudas. Uno insiste en tratar de encontrar explicaciones, lógica, una razón que le de sentido a todo eso que nos aqueja. Y en esa búsqueda nos perdemos. ¿A quién no le ha pasado?
Con el tiempo me he dado cuenta que en ocasiones no hay razones, explicación, ni lógica que nos devuelva la tranquilidad o el sentido; probablemente porque no existe. ¿Y qué hacer cuando eso pasa? ¿Cómo me devuelvo a la normalidad? Eso también me lo pregunté; tampoco encontré respuesta. Todo para darme cuenta que no es en las respuestas en donde se encontraba el sentido, la razón ni tan siquiera una lógica sino en la ausencia de las mismas. El día que comprendí eso regresé, todo recobro el sentido y me sentí tranquila nuevamente.